Es maravilloso descubrir lo que se puede llegar a aprender en un examen.
Y no lo digo por decir, puedo aseguraros que yo ayer aprendí muchísimo en mi examen de máquinas térmicas motoras.
Y es que el bueno hombre ya nombrado, Jimenez Bargallo, no tuvo ningún problema en amargar la existencia a todos los presentes.
Empezamos con un examen de teoría, que en nada se parecía a lo que todos esperábamos, es mas, para ser claros no había por donde cogerlo.
Después de este maravilloso hecho pasamos a un problema, "muy fácil", según el gran profesor, y que era idéntico a uno hecho en clase.
Siguiendo sus indicaciones realizamos los cálculos como en clase, y obtuvimos que el coche aceleraba de 0 a 100 en 151 segundos.
Vale que los coches de la SEAT no son un deportivo, pero dos minutos y medio me parece mucho hasta para un 2 caballos.
Y al comentarle nuestra común inquietud al profesor, si, común inquietud porque nos pusimos a hablar toda la clase, el buen señor se quedo tan tranquilo diciéndonos que no habíamos usado la POTENCIA EXUBERANTE.
Señor Bargalló, hasta que le conocí a usted una chica podía ser exuberante, una mansión, pero una potencia, ...???
Hablo en nombre de la humanidad cuando pido que no se juegue con los sentimientos de los estudiantes, que cuando se les entregue un examen y se les diga que es igual a un ejercicio de clase esto sea realmente así, y no que se pongan conceptos no explicados, y menos aun cosas que suenen tan mal como POTENCIA EXUBERANTE.
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