Aunque mi intención era comentar la anterior intervención, prefiero analizar a parte la entrevista de Xavier Sala i Martín a Montilla.
Como condición de futuro periodista y actual comunicador, se de buena fuente que el encargo de La Vanguardia a Xavier Sala i Martin era el de "apretar a los candidatos" en las entrevistas que iba a realizar.
Vaya por delante que reconozco la innegable relación de simpatía que Sala i Martín tiene con CIU, hay que reconocer que es una opción política, y que precisamente, como No Periodista que es, puede permitirse no ser imparcial. Más que nada porque es La Vanguardia quien le ha ido a buscar, y no al revés, por lo tanto, el mismo reproche se merecería La Vanguardia cuando cuestionamos la parcialidad de la entrevista a Montilla. Aunque sólo hay una diferencia que permiten que las críticas sean lícitas o no: La Vanguardia és periodista (o un cúmulo de ellos), y Xavier Sala i Martín no lo es.
Y cabe decir que aun y no siéndolo, la entrevista que realiza es brillante. Casi tanto como la que Iñaki Gabilondo le hizo recientemente a Mariano Rajoy, con la salvedad que la imparcialidad de Gabilondo, también manifiesta, debe reprocharse más cuando se trata de un periodista de tan reconocido prestigio. Decía que la entrevista a Montilla es brillante. Y es rotundamente cierto. Las preguntas versan sobre aquello que todo el mundo quiere saber, pero que ningún periodista se atreve a preguntar. Pues porque yo si creo que Montilla debe razonar por què cree que està preparado para ser presidente cuando no ha terminado ni una carrera universitario, y no juzgo si los dos conceptos son compatibles o no. Y porque yo también creo que la vergonzosa actuación del gobierno cuanto a la OPA de Endesa recae en sus responsabilidades como para que le moleste que le hagan esa pregunta. Seguramente la actuación de Sala i Martín no es elegante, y posiblemente no vuelva a conseguir otra entrevista en su vida con Montilla, pero como tampoco lo necesita (no como otros periodistas con título), puede permitirse hacer lo que otros no se han atrevido a hacer. Preguntas claras, concisas y que van a herir, como tiene que ser una entrevista encargada "para poner contra las cuerdas" a alguien. Dicen en la anterior intervención que se hace con demagogia i desinformación, y no creo que sea del todo cierto. Si por desinformación se entiende que el entrevistador no conoce aspectos del entrevistado, pues para eso se hace una entrevista, de lo contrario con publicar un perfil habría suficiente para conocer al entrevistado. Si por demagogia se entiende que Sala i Martín elige los hechos que le interesan para realizar las preguntas, pues es cierto. Y es que es lo que debe hacer un entrevistador, valorar, seleccionar y usar lo que más le convenga para realizar la pregunta. Ya se encargará el entrevistado de puntualizar, como es el caso. Y si el hecho (que Sala i Martín trata de obviar) que Montilla haya fundado empresas es suficientemente valorable para ser presidente, pues mi padre también fundó una empresa; y el candidato Piqué también fundó empresas (una de ellas concretamente, Loreto S.L. es una empresa en la que los socios de la misma son el mismo Piqué y su esposa, y cuyos bienes forman parte del patrimonio de la empresa, práctica legal aunque moralmente discutible que se usa para evadir, o más bien retrasar el pago de impuestos).
En cuanto a Montilla y su reacción, debo decir que me ha defraudado. Un candidato de mente lenta, sin recursos, sin "tablas", y lo más importante, sin sentido del humor. Porque por poco humor que hubiese tenido le habría servido para reírse de Xavier Sala i Martín. ¿Dónde estan los antiguos candidatos que terminaron siendo grandes presidentes? Si Pujol hubiera sido el sujeto, la mitad de las preguntas las habría toreado con un "això no toca". Si hubiera sido Maragall, se habría reído cínicamente en la cara del candidato y le hubiera hablado de uvas cuando le preguntan peras con esa voz de borracho guasón que le caracteriza. Lo malo és que tratando de imaginarme a todos los candidatos actuales siendo apretados por igual modo (cosa que no ha pasado), no termino de creerme que ninguno de ellos hubiera salido airoso.
Resumiendo. Si de un combate de boxeo se tratase, Montilla hubiera perdido por KO, y Xavier Sala i Martín hubiera ganado con golpes legales, aunque de dudosa moral.
Como condición de futuro periodista y actual comunicador, se de buena fuente que el encargo de La Vanguardia a Xavier Sala i Martin era el de "apretar a los candidatos" en las entrevistas que iba a realizar.
Vaya por delante que reconozco la innegable relación de simpatía que Sala i Martín tiene con CIU, hay que reconocer que es una opción política, y que precisamente, como No Periodista que es, puede permitirse no ser imparcial. Más que nada porque es La Vanguardia quien le ha ido a buscar, y no al revés, por lo tanto, el mismo reproche se merecería La Vanguardia cuando cuestionamos la parcialidad de la entrevista a Montilla. Aunque sólo hay una diferencia que permiten que las críticas sean lícitas o no: La Vanguardia és periodista (o un cúmulo de ellos), y Xavier Sala i Martín no lo es.
Y cabe decir que aun y no siéndolo, la entrevista que realiza es brillante. Casi tanto como la que Iñaki Gabilondo le hizo recientemente a Mariano Rajoy, con la salvedad que la imparcialidad de Gabilondo, también manifiesta, debe reprocharse más cuando se trata de un periodista de tan reconocido prestigio. Decía que la entrevista a Montilla es brillante. Y es rotundamente cierto. Las preguntas versan sobre aquello que todo el mundo quiere saber, pero que ningún periodista se atreve a preguntar. Pues porque yo si creo que Montilla debe razonar por què cree que està preparado para ser presidente cuando no ha terminado ni una carrera universitario, y no juzgo si los dos conceptos son compatibles o no. Y porque yo también creo que la vergonzosa actuación del gobierno cuanto a la OPA de Endesa recae en sus responsabilidades como para que le moleste que le hagan esa pregunta. Seguramente la actuación de Sala i Martín no es elegante, y posiblemente no vuelva a conseguir otra entrevista en su vida con Montilla, pero como tampoco lo necesita (no como otros periodistas con título), puede permitirse hacer lo que otros no se han atrevido a hacer. Preguntas claras, concisas y que van a herir, como tiene que ser una entrevista encargada "para poner contra las cuerdas" a alguien. Dicen en la anterior intervención que se hace con demagogia i desinformación, y no creo que sea del todo cierto. Si por desinformación se entiende que el entrevistador no conoce aspectos del entrevistado, pues para eso se hace una entrevista, de lo contrario con publicar un perfil habría suficiente para conocer al entrevistado. Si por demagogia se entiende que Sala i Martín elige los hechos que le interesan para realizar las preguntas, pues es cierto. Y es que es lo que debe hacer un entrevistador, valorar, seleccionar y usar lo que más le convenga para realizar la pregunta. Ya se encargará el entrevistado de puntualizar, como es el caso. Y si el hecho (que Sala i Martín trata de obviar) que Montilla haya fundado empresas es suficientemente valorable para ser presidente, pues mi padre también fundó una empresa; y el candidato Piqué también fundó empresas (una de ellas concretamente, Loreto S.L. es una empresa en la que los socios de la misma son el mismo Piqué y su esposa, y cuyos bienes forman parte del patrimonio de la empresa, práctica legal aunque moralmente discutible que se usa para evadir, o más bien retrasar el pago de impuestos).
En cuanto a Montilla y su reacción, debo decir que me ha defraudado. Un candidato de mente lenta, sin recursos, sin "tablas", y lo más importante, sin sentido del humor. Porque por poco humor que hubiese tenido le habría servido para reírse de Xavier Sala i Martín. ¿Dónde estan los antiguos candidatos que terminaron siendo grandes presidentes? Si Pujol hubiera sido el sujeto, la mitad de las preguntas las habría toreado con un "això no toca". Si hubiera sido Maragall, se habría reído cínicamente en la cara del candidato y le hubiera hablado de uvas cuando le preguntan peras con esa voz de borracho guasón que le caracteriza. Lo malo és que tratando de imaginarme a todos los candidatos actuales siendo apretados por igual modo (cosa que no ha pasado), no termino de creerme que ninguno de ellos hubiera salido airoso.
Resumiendo. Si de un combate de boxeo se tratase, Montilla hubiera perdido por KO, y Xavier Sala i Martín hubiera ganado con golpes legales, aunque de dudosa moral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario