Hoy jueves 19 de octubre ve la luz por primera vez el Nivómetro electoral, una iniciativa que es fruto, principalmente, de esas conversaciones que vengo manteniendo últimamente con dos buenos amigos como son Gerard y Pepe; conversaciones de pasillos o de escalera, entre palitos; entre clases; tomas de contacto, diálogos o simples intercambios de pareceres. Son tal y como el nombre indica, y ya lo advierto de antemano, conversaciones que giran entorno al estado de las cosas en esta campaña electoral.
Esta es además una idea que surge, a su vez, de la necesidad de expresar mi opinión de forma muy breve y esquemática –ya lo veréis- sobre algunos aspectos de esta campaña que no quiero que pasen por alto.
En el Nivómetro electoral he considerado tres categorías distintas, nieve polvo / nieve primavera / nieve dura, que otorgaré a aquellos personajes, situaciones o circunstancias que, bajo mi punto de vista, sean merecedores de tal calificación. Así reservaré la nieve polvo, la mejor de todas las nieves para el esquiador, para mostrar mi conformidad y mi satisfacción con lo que así sea calificado. Serán merecedores de nieve primavera aquellos hechos que me planteen dudas y sea incierto su futuro desarrollo. Ésta es una nieve traicionera, a punto durante las primeras horas de la jornada pero incómoda e incluso peligrosa a medida que transcurre el tiempo en pistas. Finalmente, la nieve dura, la más peligrosa bajo mi condición de esquiador inexperto, será la calificación que reciban todas aquellas circunstancias que merezcan mi más absoluta reprobación y rechazo.
Mi primera nieve polvo va dirigida hacia algunos medios de comunicación, ante todo Tv3, La 2 y Td8, por el esfuerzo que están empeñando en acercar la campaña al ciudadano de a pie. En esta última semana he tenido la oportunidad de presenciar -y comentar luego- toda suerte de debates: debates territoriales, debates entre candidatas, debates de políticas específicas e incluso entrevistas a candidatos individuales; sin duda una excelente iniciativa que huye del titular superficial al que nos acostumbran otras formas de periodismo e incide más profundamente en el contenido político de la campaña. En línea con la nueva actitud adoptada por algunos medios de comunicación, no quiero dejar de mencionar la potente apuesta que ha realizado La Vanguardia al incorporar en sus ediciones diarias y bajo el título de Catalunya 2006 brillantes plumas de articulistas tales como Fernando Ónega, Antoni Puigverd, Joan de Sagarra, Enric Juliana, Quim Monzó o Santi Santamaría. Simplemente magnífico.
La nieve dura se la reservo hoy, a partes iguales, al candidato del PSC, José Montilla, y al economista, reconvertido ahora en periodista, Xavier Sala Martín tras la entrevista que ambos mantuvieron el pasado día 12 de octubre y que La Vanguardia reprodujo en su edición del día 16. Bajo mi punto de vista, el primero mostró una actitud del todo injustificable en alguien que aspira a ser President de la Generalitat; creo que no supo reaccionar a unas preguntas que, si bien con alguna excepción, sí es cierto que se plantearon desde la más absoluta desinformación y, en ocasiones, con grandes dosis de cinismo y demagogia. Candidato Montilla, debe usted sobreponerse a este tipo de entrevistas; estoy seguro de que podría haber desacreditado a su entrevistador sin necesidad de recurrir al insulto ni al desaire, más aún cuando está en juego su futuro político. El tono general de la entrevista, sus malas artes, su parcialidad y ese aire que se da de economista neoyorquino liberal me obligan a otorgar a Sala Martín una buena dosis de nieve dura.
Artur Mas, y espero que esto no levante suspicacias, se lleva hoy la nieve primavera a propósito de su reciente visita al notario Joan Carles Ollé i Favaró. Quizá podría haber sido merecedor de una calificación superior, no lo niego, pues el dejar claras las intenciones de un partido durante una campaña electoral es siempre síntoma de honradez y más cuando éstas van acompañadas de la firma de un notario. Ahora bien, también debe decirse que usted, candidato Mas, podría haber ido algo más allá en sus promesas y no limitarse a redactar un contrato en el que sólo aparecen dos o tres propuestas consistentes envueltas de parafernalia y show mediático; corre usted el peligro de convertir a su partido y a su mensaje en carnaza televisiva.
Esta es además una idea que surge, a su vez, de la necesidad de expresar mi opinión de forma muy breve y esquemática –ya lo veréis- sobre algunos aspectos de esta campaña que no quiero que pasen por alto.
En el Nivómetro electoral he considerado tres categorías distintas, nieve polvo / nieve primavera / nieve dura, que otorgaré a aquellos personajes, situaciones o circunstancias que, bajo mi punto de vista, sean merecedores de tal calificación. Así reservaré la nieve polvo, la mejor de todas las nieves para el esquiador, para mostrar mi conformidad y mi satisfacción con lo que así sea calificado. Serán merecedores de nieve primavera aquellos hechos que me planteen dudas y sea incierto su futuro desarrollo. Ésta es una nieve traicionera, a punto durante las primeras horas de la jornada pero incómoda e incluso peligrosa a medida que transcurre el tiempo en pistas. Finalmente, la nieve dura, la más peligrosa bajo mi condición de esquiador inexperto, será la calificación que reciban todas aquellas circunstancias que merezcan mi más absoluta reprobación y rechazo.
Mi primera nieve polvo va dirigida hacia algunos medios de comunicación, ante todo Tv3, La 2 y Td8, por el esfuerzo que están empeñando en acercar la campaña al ciudadano de a pie. En esta última semana he tenido la oportunidad de presenciar -y comentar luego- toda suerte de debates: debates territoriales, debates entre candidatas, debates de políticas específicas e incluso entrevistas a candidatos individuales; sin duda una excelente iniciativa que huye del titular superficial al que nos acostumbran otras formas de periodismo e incide más profundamente en el contenido político de la campaña. En línea con la nueva actitud adoptada por algunos medios de comunicación, no quiero dejar de mencionar la potente apuesta que ha realizado La Vanguardia al incorporar en sus ediciones diarias y bajo el título de Catalunya 2006 brillantes plumas de articulistas tales como Fernando Ónega, Antoni Puigverd, Joan de Sagarra, Enric Juliana, Quim Monzó o Santi Santamaría. Simplemente magnífico.
La nieve dura se la reservo hoy, a partes iguales, al candidato del PSC, José Montilla, y al economista, reconvertido ahora en periodista, Xavier Sala Martín tras la entrevista que ambos mantuvieron el pasado día 12 de octubre y que La Vanguardia reprodujo en su edición del día 16. Bajo mi punto de vista, el primero mostró una actitud del todo injustificable en alguien que aspira a ser President de la Generalitat; creo que no supo reaccionar a unas preguntas que, si bien con alguna excepción, sí es cierto que se plantearon desde la más absoluta desinformación y, en ocasiones, con grandes dosis de cinismo y demagogia. Candidato Montilla, debe usted sobreponerse a este tipo de entrevistas; estoy seguro de que podría haber desacreditado a su entrevistador sin necesidad de recurrir al insulto ni al desaire, más aún cuando está en juego su futuro político. El tono general de la entrevista, sus malas artes, su parcialidad y ese aire que se da de economista neoyorquino liberal me obligan a otorgar a Sala Martín una buena dosis de nieve dura.
Artur Mas, y espero que esto no levante suspicacias, se lleva hoy la nieve primavera a propósito de su reciente visita al notario Joan Carles Ollé i Favaró. Quizá podría haber sido merecedor de una calificación superior, no lo niego, pues el dejar claras las intenciones de un partido durante una campaña electoral es siempre síntoma de honradez y más cuando éstas van acompañadas de la firma de un notario. Ahora bien, también debe decirse que usted, candidato Mas, podría haber ido algo más allá en sus promesas y no limitarse a redactar un contrato en el que sólo aparecen dos o tres propuestas consistentes envueltas de parafernalia y show mediático; corre usted el peligro de convertir a su partido y a su mensaje en carnaza televisiva.
1 comentario:
Bajo mi punto de vista se puede añadir otro nieve primavera al rídulo dvd CONFIDENTIALCAT. Es penoso que a estas alturas todavía se dediquen a hacer campaña en base a agravios a los demás. Ya va siendo hora de mostrar programas electorales sólidos y no actuar en paripes y lanzar videos al mas puro estilo FAES en los que la única manera en la que se promociona el partido contrario es rebajando al opión pública sobre los demás partidos.
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