Todo empezó con una cena en la plaza du Tertre, en pleno corazón de Montmartre. Allí tuvimos la oportunidad de empezar a conocer al resto de participantes de los dieciséis equipos presentes en la final de París, recibir la bienvenida por parte de los organizadores y tomar un primer contacto de la noche parisina.
La competición se desarrolló a lo largo de todo el día siguiente: ya desde por la mañana, en la sede central del grupo Danone (Boulevard Haussmann), el equipo trabajó a pleno rendimiento alrededor del tema asignado por la organización: "Cómo revolucionar un negocio maduro en el segmento de las galletas dulces". O lo que es lo mismo: éramos los managers de LU España y debíamos hacer frente a la pérdida de cuota de nuestro producto estrella (Galletas Príncipe de Beukelaer) motivada principalmente por la aparición de la marcas blancas y por el cambio del estilo de vida actual.
Para empezar, un análisis exhaustivo de la situación de la compañía; más tarde empezamos a tejer las estrategias que nos permitirían dar respuesta al problema. Y ya después de comer, empezamos a trabajar en la puesta en escena del espectáculo: yo me disfrazaría de Príncipe de Beukelaer y Pepe de marca blanca, PL. Se decidió escenificar la situación y, al mismo tiempo, involucrar a los managers que posteriormente actuarían de jueces.
Con el equipo creativo-productivo puesto en macha y dándolo todo, los equipos nos desplazamos a las afueras de París; un gran local acondicionado como feria iba a ser el escenario de la final, en el que cada equipo decoraría su caseta y la prepararía para la performance final. Creo que la presentación en sí, de 10 minutos y repetida en dos ocasiones, así como los atuendos y objetos han quedado sobradamente recogidos en los miles de flashes que recibimos.
Sólo quiero decir que, a pesar de los nervios, ha sido una experiencia increíble por lo extravangante y creativa de ésta y, sobretodo, porque me ha encantado hacer lo que hemos hecho con el equipo RIGHT CHOICE.
Pero la 4ª edición de la International Final aún podía sorprendernos más: al día siguiente, participantes, campus managers y project leaders íbamos a participar en un Rally por el barrio parisino de Marais; un Rally en el que tuvimos que seguir un recorrido, responder unas preguntas y participar en unas pruebas muy divertidas. Lo mejor: la organización formó grupos internacionales para llevarlo a cabo, y esto permitió acabar de tejer relaciones más estrechas entre países.
Tengo que decir que hemos conocido al equipo portugués y que ha sido,sin duda, el equipo más simpático de la competición: nos lo hemos pasado muy bien con ellos y hemos vivido a tope París todos juntos.
Y ahora me acuerdo:
qué bueno el pragmatismo, la sencillez y el espíritu de trabajo de nuestra directora de producción
qué bueno el tesón, la creatividad y la motivación de nuestra directora de recursos humanos
qué buena la templanza y el humor de nuestro director general
qué bueno el entusiasmo, la entrega y la amistad de nuestro director financiero
Com ens hem de veure, oi?
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